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Viernes, 28 de Noviembre de 2008 17:13

Por acciones conjuntas del Rector Dr. Héctor Luján Peralta y de la  Municipalidad Provincial de Trujillo  en el período de gobierno del Ing. José Murgia Zannier, se construye en 1990 el cerco perimetral de la Universidad Nacional de Trujillo. Antes sólo había una fila de árboles frondosos que en su momento fue antro de robos y violaciones.

Una vez consolidada esta obra durante el período del Rector Jorge Ruiz Dávila, y para combatir las pintas subversivas y la voracidad  propagandística de los partidos políticos en etapas electorales que se daban en la inmensa estructura del mural, surgió la idea de darle un decorado artístico al mural, pintándolo, y ya se tenía un boceto a color presentado por las Escuela Superior de Bellas Artes “Macedonio de la Torre”.

Pero luego con la participación de los  artistas Rafael Hastings y Carlos del Mar el proyecto de un mural con estilo mosaico se concretizó. Se optó por el mosaico ya que este tiene la ventaja de eternizarse, por ser arcilla vitrificada; contrario a la pintura que es perecible y no sólo se deteriora, sino también es muy costosa.

En la primera etapa de la obra, Rafael Hastings elaboró el diseño del mural artístico conformado por 100 metros de bocetos en papel. Más adelante, estos bocetos serían dibujados a escala por los artistas encargados de la construcción de la obra.

En 1992, realizan la convocatoria a artesanos y artistas egresados de la Escuela de Bellas Artes de Trujillo. Así se conforma un conjunto de aproximadamente 60 personas, pero por cuestiones económicas sólo quedó un grupo seleccionado de 16 artistas y 11 obreros.

Se habilitó un pequeño taller  detrás de la Facultad de Ciencias Sociales. Allí se compilaba toda la mayólica reciclada (que llegó a 100 toneladas), de una gama de 56 colores, aproximadamente,  que las empresas como Vitro Rex y La Merced. Esta primera donación se logró gracias a las gestiones de la ex Regidora de la Municipalidad de La Molina de Lima Dora Martens, quien antes había colaborado con la iniciativa de la Facultad de Medicina en la construcción de su propio mural en honor al médico peruano  Alcides Sánchez Carrión.

Durante las primeras semanas de iniciado el proyecto el corte de la mayólica se hacía de manera manual con máquinas que dificultaban el trabajo y hacían de éste una labor agotadora. Estas máquinas cortaban la mayólica en 2 cm cuadrados; sin embargo, lo que se requería eran cortes  de 1 cm cuadrado para lograr esteticidad en el mural.

Para solucionar esta problemática y conseguir  el requerimiento de los artistas, el equipo ejecutivo de la obra, al mando del Dr. Orlando Velásquez, emprende  la tarea de obtener la técnica artesanal capaz de elaborar, en serie, los ansiados mosaicos de 1 cm2.

Convocaron a empresas modernas dedicadas a la producción de mayólicas también a institutos técnicos en construcción, pero no lo lograron. Después de tanto discurrir fueron a parar hasta el Cementerio Miraflores donde por fin, hábiles artesanos dedicados a la construcción de lápidas y mármoles obtuvieron la ansiada técnica, con la ingeniosa y creativa adaptación de un motor con discos para cortar piedra (los cuales, actualmente, son diamantados).

Así, en 1993, se crean 11 mesas con motores  de corte donde marmoleros – especialistas en lápidas conjuntamente con los artesanos de la UNT empezaron la gran producción de mosaicos para el mural. La Industria informó en su edición del 18 de febrero de 1994 del inicio de las obras. El acto simbólico contó con la presencia del alcalde de Trujillo, Ing. José Murgia Zannier; el rector Ruiz Dávila y el propio Rafael Hastings.

Para pegar la mayólica de 1 cm cuadrado en el mural, se utilizó, en los primeros días,  pegamento para mayólica Terropet de la Fábrica Fase. Finalizado el primer tramo, deciden cambiar de pegamento puesto que era muy caro y el tiempo que demoraba su transporte atrasaba los trabajos. Así el artista y restaurador Carlos del Mar crea la fórmula de un pegamento parecido a Terropet, que fue inmediatamente aplicada por los trabajadores del mural con éxito.

Ya para empezar el segundo tramo, en 1996, los artistas experimentaron una escasez de color de las mayólicas donadas, problema, que les impedía continuar con la obra que necesitaba varias gamas de color. Pero gracias a las aportaciones de la Municipalidad Provincial de Trujillo, el inconveniente fue resuelto, comprando mayólicas de color.

En 1998, se adquiere un horno; sin embargo, éste se empezó a utilizar al año siguiente cuando los artistas y obreros decidieron elaborar los colores en el taller. De esta manera resolvieron comprar mayólica sin color, la cual teñían en el horno y seguidamente cortaban en cuadraditos de 1 cm cuadrado.

Para la realización de los últimos tramos del mural artístico se dejó de comprar mayólica sin color y se opta por adquirir, en su lugar,  arcilla. Esto hacía más largo el proceso de elaboración del material para el mural, puesto que antes de teñir la cerámica, primero,  debía elaborarse con la ayuda de rodillo y moldes con los cuales se obtenían los cuadrados de la medida deseada 1 cm x 1 cm.

En consecuencia, se deja de cortar mayólica con mayor frecuencia  ya que sólo lo hacían con la que había sobrado, lo cual, complementaba el material elaborado de arcilla.

Última actualización el Jueves, 04 de Diciembre de 2008 13:32